
Hace 2 dias tuve la grata experiencia de volver a participar de un encuentro más con actores políticos jóvenes, que se realiza cada año consecutivo en el mes de setiembre. Este III Encuentro Nacional de Actores Políticos Jóvenes que reunió a jóvenes líderes de diversas partes del Perú los días 1 y 2 del presente mes en Huampaní (Chaclacayo), fue un acto que quedará presente en la memoria de cada actor joven que seguro en adelante iniciará una gran cruzada en su región a menera de gran réplica, en busca de consolidar el gran poder joven que tanto le hace falta a nuestro país.
Una finalidad de éstos encuentros es intercambiar experiencias de trabajo y acciones que cada participante tiene en su repectiva comunidad. Tres encuentros consecutivos ya era suficiente para no seguir siendo convocados para eventos anuales, sino consolidar una gran red, un gran espacio articulador de líderes políticos a nivel nacional. Y así fue. Se formó la Red Nacional de Actores Políticos Jóvenes, con representantes de cada región quienes periódicamente se mantrendrán en contacto para abordar temas que estén relacionados a la participación de la juventud en la escena nacional.
Si bien; Cada región, cada problema. Cada Joven, cada esperanza. Pero justamente el joven por ser joven no está embarrado de tanta corrupción que se observa en altas esferas del estado y que desde una mirada innovadora y constructiva puede dar mucho por su país, creando y cultivando una verdadera cultura política que hace tanta falta en nuestro pais como factor importante de consolidación democrática.
Hace unos días revisando el blog del Ex-Ministro de Trabajo Juan Sheput, leía una frase que me interesó mucho: "Somos enemigos de lo radical. "Jugamos bien" pero perdimos por goleada; "peleamos hasta el último segundo" pero no metimos gol, "hicieron lo imposible" pero fuimos derrotados; "jugamos como nunca" pero nos empataron el último minuto; "perdimos con dignidad" así es pero nos eliminaron." Y es verdad, nuestro país no aprende de sus experiencias y por eso a cado rato nos conformamos de lo insuficiente para crecer.
Ahora con una nueva red de jóvenes, con un equipo nacional podemos empezar una gran labor que si no se manipula políticamente, ni partidariamente, podemos lograr mucho más de lo que nos proponemos y hacer mucho más de lo que se debe hacer sin irresponsables, demagógicos ni superficiales que pongan óbices en el camino de forjar un Perú mejor, con una nueva Juventud, osada, valiente y decidida a cambiar lo se debe cambiar y a trabajar por las futuras generaciones que están muy cerca tras de nosotros.
Tarea esforzada pero no imposible, podemos lograr tener el Perú que todos anhelamos. A TRABAJAR muchachos.
Nino Jhonatan Sullcahuaman Yberico